lunes, 16 de noviembre de 2009

Los niños olvidados de Australia

Entre 1930 y 1970 alrededor de medio millón de niños australianos, británicos e irlandeses fueron obligados a realizar trabajos forzados en explotaciones agrícolas repartidas por toda Australia con el amparo de las instituciones públicas, como los orfelinatos en los que vivían, en los que muchos de ellos fueron víctimas de abusos sexuales por parte de sus supervisores. El primer ministro Kevin Rudd ha pedido perdón en nombre de todo el país ante 900 de estos "niños olvidados".

jueves, 12 de noviembre de 2009

20 años sin piedras frente a la Puerta de Brandeburgo

He aquí un reportaje para la tele que salió este domingo sobre la construcción y derribo del Muro de Berlín y de lo que aún queda de la división alemana.


jueves, 29 de octubre de 2009

La CIA en casa de los Castro

Tras la Revolución Cubana, Fidel Castro procuró alejarse lo máximo posible del que consideraba su enemigo natural: el capitalismo yankee. Lo que el dictador no sabía es que Estados Unidos se coló hasta el salón de su casa. Juanita Castro, hermana pequeña de Fidel y Raúl, trabajó para la agencia de espionaje desde 1960 hasta 1964, año en el que se exilió en Miami. He aquí la noticia para la tele, conjunta con la colocación de la efigie de Camilo Cienfuegos en la Plaza de la Revolución de La Habana.


miércoles, 28 de octubre de 2009

Churchill y el veneno

Una vez Winston Churchill acudió junto a Nancy Witcher Langhorne Astor (la primera mujer que accedió a la Cámara de los Comunes) a visitar a los Duques de Marlborough en su castillo de Blenheim. Las relación entre el premier británico y Lady Astor no era precisamente buena, de hecho ambos se llegaron a reconocer en más de una ocasión como enemigos políticos. Durante esa visita a los duques se cuenta que Lady Astor le comentó:

- Si estuviera casado con usted, envenenaría su té.

A lo que Churchill contestó, haciendo gala de su habitual chispa y elocuencia:

- Si yo estuviera casado con usted, sin duda alguna me lo bebería.

Winston tuvo que enfrentarse a otros venenos dialécticos a lo largo de su vida, como las hostilidades vía telegrama con el escritor irlandés Bernard Shaw (en la imagen de la derecha), enemigo declarado del político. Con motivo del estreno de una de sus obras, el dramaturgo le envió el siguiente mesaje:

- Le mando dos entradas para mi estreno. Si quiere venga con un amigo (si es que tiene alguno)

A lo que Churchill le respondió:

- Me es imposible asistir a la primera representación. Procuraré llegar a la segunda (si es que tiene lugar).



Fuentes: winstonchurchill.org, jssgallery.org

lunes, 26 de octubre de 2009

La vieja receta albaceteña para combatir la crisis

La crisis global ha provocado que los gobiernos de todo el mundo hayan recurrido a sus mejores y más modernos think tanks (o a los que tienen) para encontrar soluciones. En España, una de las medidas estrella del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero es el Plan E, que entre otras cosas contempla un ingente incremento de la obra pública para intentar aliviar el desempleo en el sector de la construcción.

Pero no es nada nuevo. Hace 70 años en Albacete ya afrontaban los problemas económicos de un modo similar. En 1933 el Ayuntamiento de la ciudad manchega y el gobernador civil pidieron a los vecinos más pudientes que pagaran el arreglo de sus calles para así poder dar trabajo a los obreros, en concreto les solicitaban 250 pesetas de la época.

viernes, 23 de octubre de 2009

Grecia en llamas por tres putas

En el siglo V a.C Atenas se acercaba pelgrosamente al final de su modelo de gobierno. En el año 431 a.C. estalló la guerra de la polis contra Esparta y las ciudades de la Liga del Peloponeso. 27 años después Atenas acabaría derrotada y bajo el corto mando de los llamados Treinta Tiranos.
La guerra comenzó por diversos movimientos políticos y militares atenienses hacia las ciudades de su área de influencia, lo que provocó a muchas de ellas y lo que supieron aprovechar los espartanos para tratar de terminar con décadas de esplandor de sus vecinos del Norte.

Sin embargo, en la Acrópolis los ciudadanos apuntaban directamente al entorno de Pericles como causante de la guerra, en conreto a Aspasia, su concubina. Hubo un gran rumor por las calles de Atenas que decía que Pericles decidió atacar Megara -el desencadenante- porque Aspasia se lo había ordenado ya que tres de las heteras del burdel del que era matrona habían sido raptadas por habitantes de esta ciudad. De hecho, el dramaturgo ateniense Aristófanes recogió el rumor como una certeza en su obra Los acarnienses, uno de cuyos versos dice que "toda Grecia estaba en llamas por culpa de tres putas".


Fuente: National Geographic

miércoles, 21 de octubre de 2009

Si está delgada, es una bruja

En el siglo XVII, muchas mujeres de los condados ingleses de Suffolk y Essex temían la aparición del general Matthew Hopkins (foto), el cazador de brujas más famoso de las islas en aquellos tiempos. En apenas dos años, entre 1644 y 1646, Hopkins pudo haber llevado a la hoguera a centenares de mujeres del Sur y el Este de Inglaterra.
Para saber si eran hechiceras utilizaba varios métodos. Por ejemplo, paseaba con las calles con una enorme balanza (vídeo). En uno de los platos colocaba una Biblia de dimensiones considerables y en el otro obligaba a sentarse a la presunta maga. Si la mujer era más ligera que el Libro Sagrado, entonces Hopkins consideraba que su brujería estaba más que probada. Generlamente se las condenaba a morir en la hoguera.
También tenía empleaba otros procedimientos en sus pesquisas, como la ordalía del agua, en la que la acusada debía demostrar su inocencia extrayendo un anillo del fondo de un caldero con agua hirviendo.


viernes, 16 de octubre de 2009

Muerte real por no ver la Luna

Según ha llegado a nuetros días, el heredero de Carlomagno, el rey de los francos y emperador occidental Luis I el Piadoso (también conocido como Ludovico Pío), depués de sobrevivir al derrumbamiento de la capilla palatina de Aquisgrán con él en su interior y a tres guerras civiles, no pudo con la desparición de la Luna.
En el año 840, Luis I tenía ya una salud precaria. Se había trasladado a su palacio de verano de Ingelheim am Rhein cuando sucedió un fenómeno astral que entonces despertaba pavor a los hombres. Una noche el emperador contemplaba el firmamento desde su lecho cuando se percató de que le faltaba un satélite: había eclipse lunar. Cuenta la tradición que Luis I murió esa noche tras ver el eclipse, probablemente de un infarto.