jueves 29 de octubre de 2009
La CIA en casa de los Castro
miércoles 28 de octubre de 2009
Churchill y el veneno
Una vez Winston Churchill acudió junto a Nancy Witcher Langhorne Astor (la primera mujer que accedió a la Cámara de los Comunes) a visitar a los Duques de Marlborough en su castillo de Blenheim. Las relación entre el premier británico y Lady Astor no era precisamente buena, de hecho ambos se llegaron a reconocer en más de una ocasión como enemigos políticos. Durante esa visita a los duques se cuenta que Lady Astor le comentó:- Si estuviera casado con usted, envenenaría su té.
A lo que Churchill contestó, haciendo gala de su habitual chispa y elocuencia:
- Si yo estuviera casado con usted, sin duda alguna me lo bebería.
Winston tuvo que enfrentarse a otros venenos dialécticos a lo largo de su vida, como las hostilidades vía telegrama con el escritor irlandés Bernard Shaw (en la imagen de la derecha), enemigo declarado del político. Con motivo del estreno de una de sus obras, el dramaturgo le envió el siguiente mesaje:- Le mando dos entradas para mi estreno. Si quiere venga con un amigo (si es que tiene alguno)
A lo que Churchill le respondió:
- Me es imposible asistir a la primera representación. Procuraré llegar a la segunda (si es que tiene lugar).
Fuentes: winstonchurchill.org, jssgallery.org
lunes 26 de octubre de 2009
La vieja receta albaceteña para combatir la crisis
La crisis global ha provocado que los gobiernos de todo el mundo hayan recurrido a sus mejores y más modernos think tanks (o a los que tienen) para encontrar soluciones. En España, una de las medidas estrella del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero es el Plan E, que entre otras cosas contempla un ingente incremento de la obra pública para intentar aliviar el desempleo en el sector de la construcción.
Pero no es nada nuevo. Hace 70 años en Albacete ya afrontaban los problemas económicos de un modo similar. En 1933 el Ayuntamiento de la ciudad manchega y el gobernador civil pidieron a los vecinos más pudientes que pagaran el arreglo de sus calles para así poder dar trabajo a los obreros, en concreto les solicitaban 250 pesetas de la época.
viernes 23 de octubre de 2009
Grecia en llamas por tres putas
La guerra comenzó por diversos movimientos políticos y militares atenienses hacia las ciudades de su área de influencia, lo que provocó a muchas de ellas y lo que supieron aprovechar los espartanos para tratar de terminar con décadas de esplandor de sus vecinos del Norte.
Sin embargo, en la Acrópolis los ciudadanos apuntaban directamente al entorno de Pericles como causante de la guerra, en conreto a Aspasia, su concubina. Hubo un gran rumor por las calles de Atenas que decía que Pericles decidió atacar Megara -el desencadenante- porque Aspasia se lo había ordenado ya que tres de las heteras del burdel del que era matrona habían sido raptadas por habitantes de esta ciudad. De hecho, el dramaturgo ateniense Aristófanes recogió el rumor como una certeza en su obra Los acarnienses, uno de cuyos versos dice que "toda Grecia estaba en llamas por culpa de tres putas".
Fuente: National Geographic
miércoles 21 de octubre de 2009
Si está delgada, es una bruja
En el siglo XVII, muchas mujeres de los condados ingleses de Suffolk y Essex temían la aparición del general Matthew Hopkins (foto), el cazador de brujas más famoso de las islas en aquellos tiempos. En apenas dos años, entre 1644 y 1646, Hopkins pudo haber llevado a la hoguera a centenares de mujeres del Sur y el Este de Inglaterra.Para saber si eran hechiceras utilizaba varios métodos. Por ejemplo, paseaba con las calles con una enorme balanza (vídeo). En uno de los platos colocaba una Biblia de dimensiones considerables y en el otro obligaba a sentarse a la presunta maga. Si la mujer era más ligera que el Libro Sagrado, entonces Hopkins consideraba que su brujería estaba más que probada. Generlamente se las condenaba a morir en la hoguera.
También tenía empleaba otros procedimientos en sus pesquisas, como la ordalía del agua, en la que la acusada debía demostrar su inocencia extrayendo un anillo del fondo de un caldero con agua hirviendo.
viernes 16 de octubre de 2009
Muerte real por no ver la Luna
Según ha llegado a nuetros días, el heredero de Carlomagno, el rey de los francos y emperador occidental Luis I el Piadoso (también conocido como Ludovico Pío), depués de sobrevivir al derrumbamiento de la capilla palatina de Aquisgrán con él en su interior y a tres guerras civiles, no pudo con la desparición de la Luna.En el año 840, Luis I tenía ya una salud precaria. Se había trasladado a su palacio de verano de Ingelheim am Rhein cuando sucedió un fenómeno astral que entonces despertaba pavor a los hombres. Una noche el emperador contemplaba el firmamento desde su lecho cuando se percató de que le faltaba un satélite: había eclipse lunar. Cuenta la tradición que Luis I murió esa noche tras ver el eclipse, probablemente de un infarto.
jueves 15 de octubre de 2009
Mal fario indio en el Despacho Oval
En 1811 el Ejército de Estados Unidos derrotó a la tribu india de los shawnee, cuyo jefe, Tecumseh (en la imagen de la izquierda)había estado tratando de unir a todos los pueblos indígenas contra los rostros pálidos. Tras la debacle militar, los shawnee se quedaron sin apenas posibilidades de oponer resistencia a la bandera de las barras y estrellas pero una año después Tecumseh consiguió unirse a los ingleses junto a un grupo de guerreros indios en la contienda entre las recién indpendizadas colonias y Gran Bretaña.jueves 8 de octubre de 2009
El intento de plagio de Galileo
En 1609, Galileo Galilei recibió una carta de su discípulo Jacques Badovere quien le comunicaba que alguien en Holanda había conseguido construir un instrumento que permitía acercar a la vista objetos muy lejanos. Galileo se aplicó inmediatamente en la construcción de su telescopio, con el que pensaba ganarse un aumento de sueldo del Gobierno veneciano, pues no sólo del conocimiento se alimenta un científico. En un mes consiguió fabricar un telescopio de 9 aumentos. Cedió los derechos de fabricación y comercialización al Senado veneciano que se apremió a subirle el salario a Galileo.

