Las proezas de Milón no se restringían sólo al ambito deportivo, sino que también realizó hazañas sorprendentres en la vida cotidiana, como una vez que se comió un ternero entero sin pausa.Tal fue su cota de fama que se le comparaba contínuamente con Hércules y Milón acabó creyéndoselo. Según el historiador griego Pausanias, un día Milón salió a pasear por el campo y se encontró con un árbol seco que tenía una abertura en el centro del tronco sujeta por cuñas. Confiado en su fuerza (que él creía sobrehumana) metió las manos en la hendidura para abrirla, con tan mala suerte que se escurrieron las cuñas y la grieta se cerró, dejándole atrapado por las muñecas. Sin poder zafarse del árbol, Milón de Crotona murió esa noche devorado por una manada de lobos (según Pausanias, pues la leyenda popular asegura que fue un león).








